Alimentación cachorro raza grande: cuidado con el calcio

Descubre por qué el exceso de calcio en la alimentación cachorro raza grande puede dañar sus articulaciones y cómo prevenir la displasia de cadera.

Cachorro de golden retriever caminando sobre la hierba
Foto de Florian Schindler en Unsplash

Alimentación cachorro raza grande: cuidado con el calcio

Vuestro cachorro de Dogo Alemán o de Golden Retriever gana peso casi a diario. Alguien en el parque os dice que le añadáis un suplemento de calcio para que "se le pongan los huesos fuertes antes". Suena lógico, ¿verdad? Más calcio, huesos más resistentes. Pues es justo al revés, y por eso la alimentación cachorro raza grande tiene unas reglas distintas a las de un cachorro pequeño.

En razas grandes y gigantes, el exceso de calcio durante el crecimiento no refuerza el esqueleto. Lo desestabiliza. Puede favorecer displasia de cadera, displasia de codo y osteocondrosis disecante, justo los problemas que más dueños querían evitar al dar ese suplemento.

Sabemos lo mucho que queréis a vuestro perro y que la tentación de "ayudarle a crecer fuerte" es comprensible. Vamos a ver qué dice la evidencia veterinaria y qué podéis hacer en el día a día.

Por qué el exceso de calcio arruina las articulaciones de un cachorro grande

Un cachorro de raza grande o gigante puede multiplicar su peso de nacimiento por 60 o 70 veces en su primer año de vida. Ese ritmo de crecimiento ya es exigente para el esqueleto sin necesidad de añadir nada extra.

Cuando la dieta aporta demasiado calcio, el crecimiento óseo se acelera todavía más. Una revisión publicada en la Encyclopedia of Canine Clinical Nutrition (IVIS) señala que el exceso de energía y de calcio en la dieta está entre los factores que contribuyen a displasia de cadera, displasia de codo y osteocondrosis en perros en crecimiento (IVIS).

Lo confirman estudios clásicos con cachorros de Dogo Alemán, realizados en la Universidad de Utrecht. Las dietas con niveles altos de calcio producían alteraciones óseas de tipo osteocondrosis. Y esto ocurría independientemente de cuánto fósforo llevara la dieta.

Dana Hutchinson, veterinaria nutricionista citada por el portal especializado dvm360, lo confirma desde otro ángulo. Incluye el exceso de calcio junto con la sobrealimentación y la genética entre los principales factores de riesgo de enfermedad ortopédica del desarrollo en cachorros de raza grande (dvm360).

Y señala algo clave: lo que más importa no es tanto la proporción entre calcio y fósforo. Es la cantidad absoluta de calcio que el cachorro ingiere cada día.

Vuestro cachorro no se protege solo del exceso

Aquí está el matiz que casi nadie explica bien. Un perro adulto regula bastante bien cuánto calcio absorbe de la comida. Un cachorro, no.

Durante los primeros meses de vida, los cachorros pueden absorber hasta el 70% del calcio que reciben en la dieta. Un adulto absorbe mucho menos.

El problema es que los mecanismos que deberían frenar esa absorción, cuando ya hay calcio de sobra, maduran tarde. Demasiado tarde para proteger al cachorro, justo en la fase en la que su esqueleto es más vulnerable.

Esto explica por qué un suplemento de calcio "por si acaso", añadido encima de un pienso ya completo, no es un extra inofensivo. Es un desequilibrio que el propio cuerpo del cachorro no sabe corregir.

Alimentación cachorro raza grande: qué hacer en la práctica

La buena noticia es que evitar este problema no exige cálculos complicados en casa. Exige, sobre todo, no improvisar.

Elegir un pienso específico "large breed puppy"

Los piensos formulados para cachorros de raza grande o gigante ajustan el nivel de calcio, la relación calcio:fósforo y la energía. Buscan un crecimiento más lento y sostenido, no el más rápido posible.

La AAFCO recomienda que el alimento comercial para perros mantenga una relación calcio:fósforo de entre 1:1 y 2:1. Estas fórmulas la respetan sin disparar la cantidad total de calcio.

Royal Canin, por ejemplo, orienta su gama Maxi Puppy a cachorros con un peso adulto estimado de entre 26 y 44 kg, desde los 2 hasta los 15 meses. Esta etapa de crecimiento se alarga más que en un perro pequeño y necesita una energía más moderada.

Si tenéis dudas sobre el peso adulto esperado de vuestro cachorro, vuestro veterinario puede ayudaros a estimarlo según la raza y los progenitores.

Nunca suplementar calcio ni vitamina D por iniciativa propia

Si el pienso ya está formulado para raza grande, no hace falta nada más. Añadir un suplemento de calcio, un hueso con alto contenido mineral o un preparado vitamínico "para el crecimiento" rompe el equilibrio que ese alimento ya tenía calculado. Lo mismo ocurre con el exceso de vitamina D, que aumenta la absorción de calcio en el intestino.

¿Cuándo revisasteis por última vez la etiqueta del pienso de vuestro cachorro? Comprobad si está pensado para razas grandes o es un pienso genérico. Es un gesto de cinco minutos que marca la diferencia. Cualquier suplementación debe pasar antes por la consulta del veterinario, nunca por una recomendación de una tienda o de otro dueño.

Vigilar el ritmo de crecimiento, no solo la cantidad de comida

Mantener a vuestro cachorro en una condición corporal delgada favorece un crecimiento óseo más sano. Sin que se le marquen las costillas, pero sin curvas de "michelín". Las cantidades que indica el envase del pienso son orientativas.

Si notáis que gana peso con facilidad, toca ajustar la ración. Consultadlo en la próxima revisión, no esperéis al siguiente control anual.

El desarrollo óseo en razas grandes y gigantes puede no completarse hasta los 18-24 meses. Durante todo ese tiempo, cualquier cambio de pienso, de ración o de suplementación debería contar con el visto bueno de un profesional. No vale el ensayo y error en casa.

Cuidar la alimentación cachorro raza grande desde el primer día es una de las decisiones con más impacto en la calidad de vida de vuestro perro. Si tenéis dudas sobre qué pienso encaja con la raza y el peso estimado de vuestro cachorro, o si notáis cojeras, rigidez al levantarse o cualquier otro síntoma articular, no esperéis: acudid a vuestro veterinario de confianza. Ningún artículo, ni siquiera este, sustituye su criterio clínico.

Desde VityPet podéis llevar el registro de peso y las pautas de alimentación de vuestro cachorro, para compartirlas fácilmente con el veterinario en cada revisión.

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